Acreditación de la Carrera de Geografía y los desafíos ineludibles para los analistas del territorio

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0.0/7 (0 votes cast)

La Geografía busca entender el espacio considerando el tiempo, tanto histórico como actual y las tendencias futuras; por ello, los proyectos de inversión no pueden ser evaluados solamente analizando los comportamientos históricos de los territorios, si no que su evaluación debe fijarse de forma mucho más detallada en las tendencias futuras“.

 ———-

 Así como el año 2010 el terremoto del 27 de marzo provocó una serie de cuestionamientos muy centrales sobre nuestra realidad social, económica, política e institucional, en este inicio del año 2013 nuevamente ocurren fenómenos naturales que nos recuerdan la importancia de una mejor comprensión de nuestro territorio para tener respuestas más adecuadas ante las dinámicas propias de nuestra geografía. Las lluvias veraniegas, que son hechos muy conocidos para la Geografía, han provocado movimientos de lodo y rocas en la Cordillera de Santiago, generando una compleja situación en el abastecimiento de agua potable de la Capital, recordándonos, nuevamente la dependencia que tenemos de nuestro medio físico natural y la vulnerabilidad que presentamos como sociedad ante estos eventos.

El territorio se puede entender como un sistema extremadamente intrincado que se vuelve mucho más complejo debido a los efectos de las intervenciones humanas que ocurren tanto a una escala global, asociadas al cambio climático potenciado por las emisiones de carbono a la atmósfera; como de escala local, materializadas, por ejemplo, en la construcción de proyectos de infraestructura hidroeléctrica o de otro tipo.

La dificultad de entender las variables que explican estos fenómenos y el relativo desconocimiento sobre el funcionamiento del territorio y sus tendencias futuras, implican un fuerte cuestionamiento, por parte de organizaciones sociales y ambientales a las cuales la Geografía debe abocarse de manera creciente. En general hechos como el de los aludes del Cajón del Maipo tienden a polarizan los discursos, pues, por un lado se buscan responsables presentando argumentaciones parciales o cayendo en teorías conspirativas poco realistas, mientras que por otro se articulan discursos institucionales o empresariales que buscan minimizar los efectos de la intervención humana en los sistemas de montaña.

Con su mirada propia, la Geografía entiende que el funcionamiento del espacio es multicausal y usualmente no lineal: no hay una causa única para los procesos. Junto con ello, crecientemente cobran relevancia las proyecciones del comportamiento futuro del territorio; por ello, los proyectos de inversión no pueden ser evaluados analizando solo los comportamientos históricos de sus variables, si no que su evaluación debe fijarse de forma mucho más detallada en las tendencias futuras: ¿será lógico seguir construyendo centrales hidroeléctricas de paso en zonas cada vez más áridas y con lluvias más concentradas en el tiempo? ¿será lógico, en este mismo contexto de mayor aridez, mantener la actual normativa de propiedad del agua? ¿nuestras comunidades están en conocimiento de las tendencias climáticas futuras para ir tomando las medidas correctivas hoy?

Decenas de preguntas como éstas se han ido convirtiendo en parte fundamental de la discusión publica nacional e internacional, y los analistas del territorio: los geógrafos, debemos dar un salto importante para estar a la altura de estos desafíos.

En particular la Universidad de Chile ha desarrollado la investigación en Geografía desde hace más de 100 años y ha formado geógrafos desde el año 1938. A casi 60 años de la titulación del primer geógrafo chileno, el Sr. Alfonso Freile, nuestra disciplina puede contar con una serie de logros que nos permiten entender mejor nuestro territorio, pero a la vez tenemos un gran número de desafíos asociados a la evolución y tendencias que presentarán nuestros paisajes dentro de 30, 50 o 100 años.

En este contexto de desarrollo disciplinario, la Carrera de Geografía logró el año pasado un importante reconocimiento al recibir una Acreditación por un período de 7 años, el máximo establecido por la normativa vigente. Entre los argumentos que sustentan este reconocimiento destaca que los pares evaluadores valoraron en nuestros egresados “sus competencias para realizar análisis territorial, su adaptabilidad para resolver problemas con recursos limitados, su capacidad de trabajo en grupos multidisciplinarios, su hermandad intelectual, su vocación de servicio social, su autonomía en la búsqueda de nuevos aprendizajes y particularmente su vocación de servicio público[1].

Pero lo relevante es que las Acreditaciones no solo deben lograrse, si no que deben mantenerse a través de procesos de mejora continua en todas las labores que debe desarrollar una universidad compleja y completa como la nuestra: docencia, investigación y extensión.

En las dos primeras dimensiones, la Carrera de Pregrado y el Departamento de Geografía se encuentran en un muy buen nivel, siendo reconocidos no sólo por la Acreditación, si no que también por los diversos proyectos de investigación que realizan los académicos y que incorporan estudiantes egresados. Sin embargo tenemos ciertos elementos deficitarios en relación con la extensión y la difusión de nuestros hallazgos y análisis fuera del mundo académico.

Una mayor labor de difusión, a través de la participación en instancias educativas orientadas a sociedades locales puede ser una iniciativa potente, en la cual pueden aportar de forma significativa nuestros estudiantes de todos los niveles. Debemos convencernos firmemente y sin dudar, de la importancia de la investigación geográfica para generar sociedades más sustentables, resilientes y creativas: tenemos argumentos de sobra para sentirnos confiados los trabajos realizados hasta ahora, nos falta dar un salto cualitativo e incorporarnos más directamente en el discurso y el debate público, sin complejos, con argumentos válidos y con claridad. El territorio lo construimos entre todos, pero los geógrafos somos los que debemos estar conscientes de lo compleja que es esta construcción y de las oportunidades y riesgos que traen las decisiones territoriales de hoy para nuestro futuro y el de nuestros descendientes.

Miguel Contreras Alonso
Profesor Asistente
Departamento de Geografía
Enero 2013



[1] Informe de Pares Evaluadores. Acreditación Carrera de Geografía. Septiembre de 2012.

Opiniones Relacionadas:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *