Mall Barón en Valparaíso: La metástasis del patrimonio profundo.

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 6.7/7 (3 votes cast)

El proyecto de centro comercial y sus usos complementarios en el sector del muelle Barón en Valparaíso, afecta un tramo relevante del borde litoral de esta ciudad patrimonio Mundial UNESCO (2003). Sus implicancias en el mediano y largo plazo para el funcionamiento urbano, portuario y comercial, y las hipotecas patrimoniales y sociales que producirá serán lamentables, estructurales e irreversibles. No se trata de un discurso alarmista, estamos frente a la reiteración de un esquema económico cortoplacista que bajo el signo aparente de la modernidad globalizante, está generando en Valparaíso y a lo largo del país la metástasis del tejido patrimonial más significativo y profundo que se haya visto. El modelo se itera en Iquique, San Antonio, condominios exclusivos de la costa en la V región, luciendo también como estrafalario ejemplo en Castro, Chiloé.

La legítima crítica a este proyecto en Barón, nada tiene que ver con su planteamiento arquitectónico, claramente estandarizado a los usos comerciales tipo “mall – shopping”, utilizados profusamente a nivel mundial, especialmente en operaciones de reconversión de franjas portuario litorales. Quien lo evalúa bajo esta óptica, se equivoca, y no logra descubrir la verdadera matriz de su irracionalidad. El principal daño está en que la multimillonaria operación, afectará un porcentaje importante de los terrenos dedicados al uso portuario comercial de la ciudad, impidiendo su proyección y desarrollo adecuado, al menos en los próximos 50 años. Las reconversiones litorales se justifican, en ciudades donde sus puertos comerciales han caído en obsolescencia (Barcelona, Santander, etc), y éste no es el caso el de Valparaíso.

En paralelo, el gestor central de todo esto, es la Empresa Portuaria de Valparaíso (EPV), empresa pública que “representando los intereses del Estado de Chile”, se muestra más solícita en facilitar la comercialización de privados, que en la preservación del territorio costero nacional, para fines estratégicos de desarrollo social, económico y cultural de la Nación. Entonces surge la pregunta, ¿cómo es que el Estado, representado por su Gobierno y organismos, interesado en el desarrollo integral del comercio mundial, tan adicto a la firma de tratados internacionales, opta por beneficiar a consorcios privados (Consorcio Mall Plaza Barón), en vez de propiciar la sustentabilidad de sus recursos territoriales y patrimoniales, lo que sin duda no debiera ser incompatible con la participación regulada de las empresas privadas?. El fenómeno corresponde a una tendencia originada en la década de 1980, profundizada en democracia con elaborada tecnocracia, mediante la cual el Estado “externaliza” sus operaciones en todo lo que tiene que ver con el desarrollo del territorio nacional, sus recursos y potencialidades; el borde costero de Valparaíso es una clase magistral de todo esto.

En el marco de la Nominación UNESCO, obtenida en julio de 2003, bajo la cual el Área Histórica de Valparaíso fue declarada Patrimonio Mundial, es urgente lograr salvaguardar la integridad del borde urbano costero de Valparaíso y su patrimonio portuario-industrial. El no hacerlo, significaría un impacto incalculable sobre el territorio urbano, planteando pérdidas irreversibles para la condición de ciudad portuaria, rol fundante de la ciudad. Para acoger este requerimiento, es condición base comprender de distinta manera al utilizado hasta ahora el tipo de patrimonio que representa este borde; re-conceptualizándolo, y devolviéndole su significado auténtico, como expresión concreta y vigente paisaje, desde el cual se explica el desarrollo histórico, social, económico cultural, político y tecnológico de la ciudad desde su descubrimiento hasta la actualidad.

Para lograr abrir puentes de solución a este dilema de la patología patrimonial chileno portuaria, representada por Valparaíso, los tratamientos deberán ser en la medida de su profundidad. Esto significará para los arquitectos volver a mirar e intervenir los recursos del patrimonio como fuentes de desarrollo en el largo plazo, rechazando la fácil crítica formalista de la arquitectura o su ensalzamiento desde posiciones egoístas y narcisistas.

En el plano disciplinar y profesional, la Universidad de Chile, si quiere seguir mereciendo este título, deberá acoger el desafío, haciéndose cargo del problema, actuando con verdadera actitud moderna, develando las contradicciones de un Estado que bajo su acción o desidia, promueve la extensión de una metástasis profunda en el patrimonio urbano, paisajístico, arquitectónico y social chileno; sea que este se ubique en los enclaves portuario costeros, balnearios, isleños, rurales o metropolitanos de nuestro país. El arquitecto debe pasar de su rol de espectador inactivo, al de colaborador con la sociedad, entendiendo el verdadero significado de su misión profesional. El resto lo podrán seguir viendo los tecnócratas de la aparente arquitectura, siempre atentos a la comercialización de todo lo que produzca renta fácil.

por Mario Ferrada Aguilar

Académico Instituto de Historia y Patrimonio. FAU Universidad de Chile.

Mall Barón en Valparaíso: La metástasis del patrimonio profundo., 6.7 out of 7 based on 3 ratings

Opiniones Relacionadas:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *